Volvemos a recordar que el sábado 14 de junio podremos disfrutar en Dueñas de un encuentro literario con el escritor Jesús Sánchez Adalid, en lo que será nuestra primera jornada presencial de clubes virtuales. ¡Os esperamos!
lunes, 2 de junio de 2014
miércoles, 28 de mayo de 2014
Ceci n'est pas une cigarette
Les apparences sont parfois trompeuses. Non, ceci n’est pas une cigarette, non, ceci n’est pas de la fumée, mais bien de la vapeur. On l’appelle vaporette, vapoteuse ou cigarette électronique, on attribue son invention à un pharmacien chinois au début des années 2000.
Gérard Mathern, pneumologue Lyon
C’est un système extrêmement intéressant qui est arrivé comme un ovni dans le monde de la tabacologie, on ne le connaissait pas et ce sont les patients qui nous ont appris à le connaître.
Bertrand Dautzenberg, pneumologue à la Pitié-Salpêtrière - Paris
J’en ai assez que 200 Français meurent tous les jours du tabac et le vapotage est une nouvelle voie de sortie du tabac. En gros, fumer c’est l’autoroute à contresens à toute vitesse, le vapotage c’est de rouler à 140 au lieu de 130 sur l’autoroute. Il y a un petit danger, donc c’est pas un produit pour les non-fumeurs, mais pour un fumeur, c’est une réduction colossale, colossale du risque.
Les effets à long terme, c’est là le grand point d’interrogation. Dans la cigarette électronique, pas de goudron, pas de combustion, un peu de nicotine, mais beaucoup d’incertitudes encore, ce qui n’empêche pas un marché en pleine expansion.
Luc Jossens, expert en prévention du tabagisme
Ça pose un problème pour le futur dans le sens que les jeunes qui n’ont pas encore commencé le tabagisme peuvent essayer la cigarette électronique et puis changer vers la cigarette normale.
Ce qui mettra tout le monde d’accord, par contre, c’est qu’il manque aujourd’hui une véritable étude sanitaire sur les conséquences de ce petit geste sur lequel on a encore très peu de recul.
Auraient-elles plus d'avantages que d'inconvénients?.
Spain: Twitter Censorship
This is an opinion piece that raises some controversial
issues regarding censorship, the internet, and Spain specifically.
- Does the government exhibit a bias when complying with Spain's anti-apologist laws?
- Should Spain have anti-apologist laws, or does this itself go against free speech?
- Does limiting free speech on the internet act as a way of limiting hate crimes and discrimination, or is it the first step in repressing a country's people?
- Is there any use in trying to regulate it, or will people always find a way around regulations?
martes, 27 de mayo de 2014
estrellas en Palencia
ESTRELLAS,
POESIA Y LÁGRIMAS
¿Qué es
poesía?
Dices mientras
clavas en mi pupila tu pupila azul
¿Qué es
poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía eres tú.
(Gustavo Adolfo Bécquer)
Este pasado miércoles, las
lectoras del Club palentino, coincidimos en calificar la novela de Julio
Llamazares, objeto de comentario y desgrane
de este mes de Mayo, “Las Lágrimas de San Lorenzo” como una novela acentuadamente
poética.
Comenzamos leyendo una
entrevista publicada en Abril de 2013, en la que el autor declara que al
escribir aprovecha la mágica serenidad de las palabras, con el fin único de
conmocionar, de acalambrar.
Llamazares se desnuda en
una danza insinuante de palabras, recuerdos maleables, desencuentros, amores y
desamores.
No es un autor de
imágenes. Narra en primera persona creando una atmósfera de claro-oscuros que
atrapa al lector, por la universalidad del mundo íntimo y personal que recrea.
Y precisamente esta
virtud, por excesiva, es la que ha provocado cierta desaprobación entre
nosotras.
La novela es una
extraordinaria reflexión sobre la naturaleza humana, el paso del tiempo, las
idas y venidas de las ilusiones, los deseos, el ansia de vivir, la desgana por
hacerlo o la resignación de seguir viviendo.
Pero… tanta palabra, tanta
estrella, tanto pensamiento o recuerdo adulterado por la nostalgia… se nos
atragantaba.
El ritmo lento de la
narración, la melancolía, los saltos reiterados a su infancia y juventud, la
cobardía reconocible en un monólogo mental sin receptor que no enmienda
intenciones… todo esto, en general, ha espesado la novela.
Por los recursos empleados
por el autor como la estructura de la novela, la metáfora, la comparación, las
menciones a Homero o John Lennon, y el estilo delicado de su prosa, damos
muchos “positivos” a Llamazares.
Pero… pero, pero, por el
empalago de tanto intimismo… un “negativo”.
Y un día más, en una
sesión llena de opiniones, energía, risas, comentarios y alusiones, pasamos una
extraordinaria sesión literaria, endulzada con una quesada casera… uhhhhh…
gloria bendita!!!!
Un placer compañeras!
Mari Carmen Diago
Egaña
domingo, 25 de mayo de 2014
Encuentro Presencial con Autor
Anímate a participar en un encuentro literario con el autor: Jesús Sánchez Adalid el sábado 14 de junio en Dueñas.
Inscripciones también en la biblioteca pública de Palencia.
Inscripciones también en la biblioteca pública de Palencia.
sábado, 24 de mayo de 2014
Cuento libresco: el intruso de la biblioteca
INTRUSO DE LA BIBLIOTECA
Aquella
bibliotecaria era “la bibliotecaria:
Era
solitaria, erudita, perfeccionista y amable. Amaba la liturgia de su oficio, su aroma, su
transcendencia.
Memorizaba el contenido y ordenamiento
exacto de sus anaqueles, en segundos podía localizar cualquier volumen y hasta
oreaba de vez en cuando a los desclasados, los olvidados, los que, desde años,
nadie leía ni consultaba; de Zola a Blasco Ibáñez, de Juan Ramón (quién se lo
iba a decir) a las Enciclopedias tan caras, tan deseadas, tan maravillosas que ocupaban
inútilmente la zona noble y que nadie
había vuelto a solicitar desde el profesor Wikipedio.
Conocía los
principios de las grandes obras literarias, los finales de casi toda la
novelería, el orden de los Episodios Nacionales y los títulos, por temas, de las comedias de Lope.
Escrutaba el
estado de la media docena de casi incunables del su Archivo Histórico,
recientemente restaurados, suave el pergamino, controlada la humedad.
Custodiaba impertérrita los inútiles fondos que le enviaba la Diputación y
hasta era capaz de leer los best-seller sin saltarse página ninguna.
Confeccionaba
guías de lectura, montaba escaparates en las ventanas, convocaba pequeños
concursos, invitaba a jóvenes escritores y hasta organizaba jugosos cursillos
de caligrafía ( gótica, carolina, inglesa, redondilla…)
Atendía con
solicitud a los representantes de editoriales (¿para qué?), a los usuarios
mayores en busca de letra grande, a las amas de casa de recetas y de historias
de amor. A los estudiantes que nunca hallaban los fondos necesarios, a los
niños tragadores de cuentos, a los jóvenes de películas y músicas robables, a
los usuarios inquietos y respondones.
Era comprensiva
con los morosos y antipática con los que sacaban y no leían.
Aquella mañana,
sobre el mostrador encontró una pequeña caja envuelta en delicado papel de seda
ceñida con un lazo de raso color sangre de toro. ¿Unos bombones de un
admirador? ¿Un manuscrito de un joven poeta local?
Venía a su
nombre y lo abrió gozosamente curiosa… luego emitió un grito aterrador:
Era él. El
monstruo, el malvado, el ruin, el perverso, el ogro, la bruja, la parca, el
diablo. Pandora, Drácula, Hades, el Innombrable, la Medusa, el Averno, Caronte, el caos, la muerte, el fin.
Y era un libro.
¿Un libro?
Sin pastas, sin
lomo, sin canto, sin páginas, sin
tejuelo, sin signatura, sin ISBN, sin olor, sin tacto. Sin volumen (nunca mejor
dicho).
Rígido, blanco
como un sudario, sin corazón, sin alma.
Pero
tan coqueto, tan fino, tan manejable, tan sencillo, tan informal, tan moderno…¡Tan
e-book!
Lo
encendió; la página era blanca y opaca, sin brillos ni temblores, acomodó los
dedos a los mandos laterales, pulsó suavemente las teclas, emergieron las palabras,
agrandó las fuentes, abrió el índice y
encontró ocho mil de las páginas más guardadas de su corazón:
Saltó de Horacio
a don Juan Manuel y de Quevedo a las dos partes completas de don Quijote
con ilustraciones de Doré. Zarrapastreó
por tonterías de autoayuda y de un
completito código civil.
Y sonrió. No era
el malo. Si acaso el pillo. No era el traidor; más bien un lindo seductor.
No era un libro
ciertamente ¿pero era un “libre”?
No venía a
deshacer el imperio sino a engrandecerlo.
Porque aquella bibliotecaria,
coleccionista y conservadora por inherencia de su oficio, sabía que si algo no
podía impedirse era el libre volar de la creación. Sobre cualquier tradición,
en alas de cualquier soporte.
Y supo que ya no
podremos prescindir de este malo tan bueno, de este monstruo tan adorable.
Al fin, desde
siempre, los monstruos han sido los pobladores de nuestros verdaderos sueños.
Este
cuento lo conté allá por 2008; creo que se ha quedado desactualizado pero, por
tiempo que pase, ¿quién no sintió emoción, curiosidad y un cierto enamoramiento
ante el artefacto del que apenas podemos prescindir ahora?
Ya…
ya sé que el papel huele, que se accede mejor al índice o al sumario, que nunca
consume la pila…
Algo
así pasaría con el primer Gütemberg.
Isabel Torres.
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